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Eventos
Deportivos
Transsierras
2002
9 y 10 de Noviembre 2002
Por Cristina Tempestini
Sábado 9 - 7:00 AM, toda la
organización de Trans Sierras estaba levantada y desayunada, lista para
recibir a corredores de todo el país que ya habían anunciado su
participación.
El panorama de la jornada
se presentaba así: recepción de los equipos, alojamiento de los
corredores, acreditaciones, trámites finales de inscripción, entrega
de donaciones, conferencia de prensa, reunión de corredores, cena y a
dormir... privilegio sólo reservado a los competidores (en realidad a
aquellos que los
nervios se lo permitían).
Pero la cosa no comenzaba
ahí, la cocina de Trans Sierras se había puesto en funcionamiento
meses antes, cuando a Fernando Giannini y Walter Orozco (Equipo Raid de
San Luis) se le suman Santiago Honorato y Juan Carlos para terminar
conformando Trans Sierras Expediciones y Aventura.
Trans Sierras 2002 ya
estaba en marcha, la característica fundamental de la prueba se
mantiene igual que años anteriores: una carrera de orientación pura,
solo mapa, hoja de ruta y brújula. En cuanto al recorrido, ídem
ediciones pasadas, hermetismo total en cuanto al trazado, solo lo saben
completo dos de los organizadores y los corredores se iran enterando en
el transcurso de la carrera ya que en determinados PC (puestos de
control) se les hace entrega del tramo que sigue.
Mochilas y camperas de
colores (estaba fresco en Potrero de los Funes, nublado y viento), todo
el mundo con pantalones y bermudas cargo, y por supuesto las infaltables
botitas o zapatillas de trekking, camionetas, trafic, colectivos, mucha
gente, todos sonrientes, se saludan (es evidente que se conocen de otro
lado), se juntan, todos miran para arriba, el lago Potrero de los Funes
está rodeado de sierras, pero... ¿a cuál de todas irán?
Son inconfundibles,
pertenecen todos al mismo palo, mismos códigos, mismo idioma, hablan de
altitud, rumbos, contra rumbos, GPS (totalmente prohibido en esta
carrera), se cuentan anécdotas de otras carreras y de viajes, se
preguntan, los que ya lo conocen... ¿con qué se saldrá Fernando esta
vez?
Sábado 9 –16:30 PM,
puntualmente se inicia la conferencia de prensa. Cuatro medios de Buenos
Aires cubriendo el evento (Revista Biciclub, Revista Al Borde y las
revistas On-Line www.tracción.com.ar
y www.aventurarse.com ), de San
Luis sólo uno, Cita Deportiva programa televisivo, el resto ¿?
A la prensa se le aclaró
que no tenían ningún compromiso ni con la organización ni con el
evento, que escribieran y comentaran con total libertad, que si algo
estaba mal lo dijeran "porque sino todas las carreras son iguales,
todas son buenas y los corredores no tienen parámetros para identificar
a los improvisados".
La prioridad de la prueba
estaba puesta ante todo en la seguridad, cada dos corredores había una
persona asignada. Todos los corredores tenían seguro contra accidente.
Para 171 competidores la
organización contaba con 80 personas para cubrir su asistencia, entre
Defensa Civil, Cruz Roja filial San Luis, Radio Club, Bomberos
Voluntarios, personal de puestos de control con comunicación permanente
de radio y teléfono, además, cuatro médicos (ubicados
estratégicamente en los puestos de mayor riesgo), ambulancias, motos y
una logística prevista de traslados en caso de accidentes.
Algo para destacar fue el
respeto y cuidado de la imagen de los corredores desde lo publicitario.
Los sponsors eran pocos, estos estaban consustanciados con el espíritu
de Trans Sierras, ésta era una carrera para los corredores y no para
los medios, los beneficios debían ser para ellos que hacían el
esfuerzo, físico y económico para dar el espectáculo. La
Municipalidad de Potrero de los Funes, CIMMA, Halawa, Sportonic,
Biciclub, y Hostería Minincó así lo entendieron.
La publicidad de políticos
estaba prohibida y fueron inflexibles con eso. Un equipo tenía como
sponsor a un candidato, le dieron dos opciones o tapaba la publicidad o
no podría participar en la carrera. Por suerte eligieron taparla porque
completaron todo el recorrido y llegaron 15º en la general.
Sábado 9 –18:30 PM.
Reunión de corredores.
171 aventureros escuchaban atentos las indicaciones, advertencias y
consejos del director de la prueba. Se presentó al juez de la carrera,
Ing.Roberto Cáceres, quién dirigió unas palabras a los corredores
más como amigo que como juez.
El intendente de Potrero de los Funes, Jaime Olagaray, dio la bienvenida
a los corredores y mediante una ordenanza municipal declaró de interés
municipal la competencia, así mismo se nombró huésped de honor a cada
uno de los participantes de la misma.
Uno de los requisitos de la
inscripción consistía en que cada equipo debía donar la indumentaria
completa para vestir a un niño. Conociendo el espíritu solidario de la
gente que se prende en este tipo de actividades no fue una sorpresa
recibir más de los solicitado, incluyendo juguetes.
La donación fue entregada a la Fundación La Luciérnaga, que se ocupa
de la atención de los niños de la calle, a quienes da trabajo por
medio de la venta de la revista que la fundación publica. También se
entregó ropa a los puesteros de los campos por donde pasaba la carrera.
En una gran pantalla
comenzó a proyectarse la presentación. Se fueron haciendo todo tipo de
aclaraciones y recomendaciones en cuanto a pasos obligatorios, puestos
de control, penalizaciones, PC especial de cuerdas, tiempos de recargo y
varias etcéteras más.
Se informó el lugar de largada: frente a la municipalidad de Potrero de
los Funes.
A medida que avanzaba la presentación las caras iban cambiando, de
tanto en tanto se escuchaba un fuerte murmullo. No había que ser un
gran observador para darse cuenta qué equipos eran experimentados y
cuales tendrían su bautismo de fuego la madrugada del domingo.
Algunos estaban
impacientes, se salían de la vaina por tener la hoja de ruta y los
mapas en sus manos (cosa que no sucedería hasta 10 minutos antes de la
largada), otros en cambio con cara de "no sé que hago acá"
preguntaban ¿alguien me puede enseñar a manejar la brújula?.
Los organizadores estaban más que satisfechos, la heterogeneidad de los
equipos aseguraba una carrera divertida. La gente de rescate no opinaba
lo mismo, más de uno se preguntó ¿hasta donde los tendremos que ir a
buscar?...( y no se equivocaron).
Fin de la reunión de corredores. Ahora solo restaba terminar de
acomodar las mochilas, cenar y poner los despertadores a las 3.
A todo esto la trastienda de Trans Sierras seguía trabajando, repasando
una y otra vez los horarios de salida hacia cada PC, quien iba con
quien, todos con sus planillas, se sabían al dedillo el reglamento, las
baterías de las radios cargadas, los botiquines con todo lo necesario,
el mate listo, los termos llenos con café.
Cruz Roja, Defensa Civil,
Bomberos, Radio Club, médicos, equipo de rescate con caballos, las
motos, controles, cada uno sabía lo que tenía que hacer y cuando.
Domingo 10 - 0:30 AM,
a orillas del lago, clima de fiesta, sobre todo los chicos de la Cruz
Roja, eran una sola carcajada ¿se reirían de los compañeros que les
tocaba ir a PC2 (1500m)?. La temperatura era bajísima y encima el
viento. Lo que muy pocos saben es que a la una de la madrugada ya
partían rumbo a los puestos de control de mayor altitud la gente de
Defensa Civil, Cruz Roja y planilleros.
Domingo 10-4:00 AM.
Municipalidad de Potrero de los Funes. Todos los equipos con linternas y
luces químicas encendidas. Comenzaron a entregarse los mapas y hojas de
ruta, tenían aproximadamente 15 minutos para decidir para que lado
saldrían.
1º Parte de la carrera:
nocturna, estarían llegando a PC1 cuando amaneciera. Recomendación:
leer atentamente la hoja de ruta (cosa que la mayoría de los equipos no
hizo).
Algunos aplaudían, otros gritaban, un sapucay que nunca falta y el
clásico conteo 10-9-8-7-6-5-4-3-2 y antes de decir 1 el malón salió
trotando hacia la salida del pueblo, no todos, algunos experimentados,
sabios, futurólogos que sabían o imaginaban lo que les esperaba, y
principiantes se lo tomaron con calma como corresponde y salieron
caminando.
Bordearon el circuito del
lago rumbo al Hotel Internacional, bajada, asfalto impecable y todo
iluminado ¡esto no puede ser más fácil!
El asfalto se terminó
cuando tomaron rumbo 135º, a partir de ahí "se les hizo la
noche". Campo traviesa apenas unas huellas, tenían que ir
encontrando marcas hasta llegar a las luces químicas. No se veía nada,
noche cerrada, el cielo estrellado de manera impecable (el que supiera
navegar a través de las estrellas no tendría ningún inconveniente).
De tanto en tanto se escuchaba: ¡una piedra! ¡He, Che! Avisá del pozo
y también algunas palabras irreproducibles cuando Javier (el
fotógrafo) los dejaba ciegos por el flash.
Seguramente algún lugareño desprevenido creyó que eran "luces
malas", pero no, eran los competidores de Trans Sierras que
parecían haberse fusionado con la noche y la montaña, solo se veían
luces fosforescentes que ascendían.
Al parecer los consejos del
director de la prueba no sirvieron de mucho, en la primera hora de la
carrera ya estaban perdidos 39 equipos, todos los favoritos. Resulta que
los primeros venían corriendo con un ritmo bárbaro, todos
entusiasmados, con la euforia de la largada no tuvieron en cuenta las
referencias, le pegaron derecho y allá fueron todos detrás sin leer la
hoja de ruta. Fueron a parar a... algunos a El Volcán (localidad vecina
a Potrero de los Funes), otros salieron a un peaje... se imaginan... por
ahí no era.
Como supondrán, los que
venían tranqui... parando, leyendo, avanzando, parando, leyendo,
avanzando.
Haciendo uso de un estratégico corte de camino "los de
prensa"nos ubicamos a unos quinientos metros antes de PC1 a esperar
el amanecer y los corredores. Comenzaba a aclarar cuando aparecieron los
primeros equipos... tiznados hasta las orejas. La sierra estaba quemada
debido a incendios provocados intencionalmente, lamentable.
De los favoritos... ni noticias. La mayoría de los equipos eran
debutantes, eso sí con un gran sentido de la orientación. El equipo
Noves X 3, integrado por el papá y sus hijos llegaron 5º a PC1,
creían que les estaban mintiendo para alentarlos a que siguieran, hasta
los chicos integrantes del equipo "Primera Vez", Franca,
Federico y Bernardo (11-12 años) acompañados por un papá iban delante
de muchos de los experimentados. Una hora después comenzamos a ver las
caras largas de los que se habían extraviados. Aún no concluía la
primera parte de la carrera y los comentarios y anécdotas abundaban...
¡hasta un pasaporte perdido había!.
De allí por un camino de
tierra, pasando por un CPO (control de paso obligatorio) y navegar hasta
el CGO (centro general de operaciones). Los periodistas recibieron la
hoja de ruta de ese tramo y llegaron con los corredores hasta CGO. Ahí
se les entregaba la segunda hoja de ruta con sus respectivos mapas y
partieron rumbo a PC 2.
Tomaron el camino "al león colgado", lugar muy conocido por
su belleza, en el trayecto se cruzaron con unos monjes Ermitaños que se
dirigían a su convento localizado en medio de la montaña. Si
detuviéramos congelada un momento esa imagen, sería difícil darse
cuenta en que siglo estábamos. Como en una película de
ciencia-ficción los corredores parecían haber ingresado en el túnel
del tiempo y ser ellos el elemento discordante de otro siglo que
atravesaba el cuadro.
Bendición mediante
comenzaron el ascenso (1500m) hacia PC2. Y como todo lo que sube tiene
que bajar... la felicidad les llenó la cara cuando leyeron que
encontrarían el PC3 cuesta bajo en el paraje llamado "la vaca
atada" (referencia lugareña con la que se denomina ese lugar).
Continuando con la hoja de ruta encontraron un salto de agua
espectacular y a seguir el curso del río que los llevaría hasta PC
cuerdas. La modalidad de cuerdas era la primera vez que se implementaba
en Trans Sierras, razón por la cual no era obligatoria. El equipo que
decidiera hacerla solo la ejecutaría un integrante y el que no lo
hiciera debería pagar un recargo de 20 minutos. Pero... siempre hay un
pero, como la prioridad número uno era la seguridad, si el equipo
optaba por hacer cuerdas y los controles que fiscalizaban (organización
y bomberos) consideraban que la persona no estaba capacitada (no saber
cosas elementales de la disciplina, colocarse mal el arnés, no saber
agarrar el jumar)era razón suficiente para ser penalizados con un
recargo de 5 horas. Debían ascender con jumar y optar por una rapel o
tirolesa para descender.
Nuevamente hasta CGO en
busca de la tercera hoja de ruta. A esta altura de la carrera la general
había cambiado constantemente, equipos novatos seguían sorprendiendo,
los que se había perdido en PC1 venían como liebres desde atrás
tratando de recuperar. Algunos PC comenzaban a cerrarse. El PC límite
era el de cuerdas. Cada equipo que por tiempo o por decisión propia
decidiera terminar la competencia debía indefectiblemente ir a PC
cuerdas y desde allí le entregaban una hoja de ruta que los llevaba a
la llegada.
Seguimos en carrera navegando hasta un testigo que estaba en lo alto en
un portezuelo, pero no había un solo portezuelo, así que los que
tomaron el rumbo correcto fueron directo y los que no chequearon los
otros hasta encontrarlo. Bajaban tomaban un camino y por él llegaban a
PC4.
En PC4 la Cruz Roja no paraba de hacer masajes. Allí los corredores se
sentaban, descansaban un rato, comían, cargaban agua; lo más divertido
era ver el intento de levantarse y volver a caminar... ¡calambre
seguro! Las piernas hiper extendidas, los primeros pasos (acompañados
de sonidos onomatopéyicos) daba la ilusión de verlos caminar con
zancos.
Llegar a PC5 era disfrutar
de unos paisajes increíbles, pasaban por el río Los Molles rodeado de
montañas imponentes a las que ascendían, no crean que era solo
mirarlas, hasta llegar al Valle de la Paz, allí firmaban pasaporte y
nuevamente a PC cuerdas a buscar la hoja de ruta que los llevaría a la
llegada, pagar los 30 minutos de descanso obligatorio si es que no lo
habían pagado antes. Desde cuerdas hasta PC6 era un paseo por el cauce
del río hasta su desembocadura en el lago Potrero de los Funes. Una
gran playa, mucha arena y en la orilla el último PC. En PC6 ya se
escuchaba la música, la voz del director de la prueba por los altavoces
anunciando la llegada de los equipos... la llegada no podía estar muy
lejos. A unos 300 metros se veía el Complejo el Lago donde funcionaba
el Centro General de Operaciones, la gente agitaba los brazos
saludándolos y aplaudiendo, ya estaban ahí, a unos cuantos metros...
De pronto vieron las
pintorescas banderitas amarillas. Leían la hoja de ruta y miraban las
banderas, volvían a leer la hoja de ruta y nuevamente mirar las
banderas. Acción que repitieron varias veces como si no creyeran lo que
decía. Que sí, que no, que están locos, que dale, que ya llegamos, y
bueno... resignados le hicieron frente al "coastering" que les
habían preparado para la llegada.
Debían ir por la costa dejando las banderas a su izquierda, lo que
significaba caminar con el agua hasta la cintura o al pecho para los
más petizos. Ahí pasó de todo, calambres en el agua (las chicas de la
Cruz Roja no dudaron un momento y se metieron a auxiliarlos), algunos
perdían las zapatillas succionadas por el barro, otros se abrazaban
como hermanos en desgracia y así avanzaban.
La emoción de los que
llegaban era indescriptible, se abrazaban entre ellos y con sus
familiares. Solo dos equipos no terminaron la prueba, porque uno de sus
compañeros se accidentó.
La buena onda, la
solidaridad y el compañerismo se vieron en todo momento. El esfuerzo y
la preparación de los corredores también. Aquellos que fueron a mirar
se los escuchaba decir -: y sí, yo el año que viene me prendo.
Los primeros completaron el recorrido en casi nueve horas y los últimos
rozaron las 15 horas.
La entrega de premios se realizó en la Hostería Minincó que agasajó
a todos con un asado. Allí se escucharon muchos comentarios -:
"llegué no lo puedo creer", "¿ustedes también se
perdieron?", "creí que no llegaba", "me comería
una vaca", "quiero un masaje" pero el común denominador
fue "dura, muy dura, más que año pasado", aunque algunos
dijeron que la orientación había sido muy fácil, esos, anduvieron
perdidos una hora y media.
Solo dos cosas habían cambiado desde la mañana, la cara roja de los
corredores por el sol y la forma lenta como caminaban.
Y de nuevo la misma imagen del día anterior, ropa colorida, mochilas,
las camionetas, las trafic, los colectivos, los saludos, los abrazos,
los comentarios y la promesa de "la próxima no me la pierdo".
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